Antes de proseguir con la revisión, análisis y operativización de los conceptos que se integran en la Convivencia Social en cada uno de los Cinco Espacios Relacionales selecionados y delimitados en las entradas anteriores de este Blogg, a fin de consensuar una mirada con una perspectiva útil y acotada sobre la Calidad de Vida de las personas concretas que habitan un Espacio Territorial con Dimensiones Comunitarias. Puede resultar conveniente adelantar que, a la vez de realizar el ejercicio de interrelacionar los conceptos de Calidad de Vida y Convivencia Social, intencionando un horizonte donde se vislumbran al menos los no excluyentes Cinco Espacios Relacionales, adscritos o superpuestos, a un Espacio Territorial de Dimensiones Comunitarias, se perfila un Modelo de Intervención, focalizado específicamente en los Estilos de Relación y de Comunicación.
Este Modelo de Intervención aspira ser de utilidad para resolver cuestiones relativas a la Convivencia Escolar, en particular, en el Espacio Relacional Escolar, que pueden implicar el mejoramiento en la Calidad de la Gestión, la Calidad de los Aprendizajes y la Calidad de la Educación en general. Como cuestiones relativas a la Calidad de Vida Laboral en el Espacio Relacional Laboral, pueden implicar Climas Laborales mejor orientados a la Productividad, al Trabajo en Equipo, al Autocuidado, a la Prevención en Seguridad, al Mejoramiento Continuo y al Aseguramiento de la Calidad.
Como también este Modelo de Intervención aspira a resolver cuestiones relativas al Espacio Relacional Familiar, abordable desde múltiples dimensiones pero en especial desde aquellas relacionadas con la prevención del maltrato infantil, la violencia intrafamiliar, las toxicodependencias y la disfunción familiar en general, estimulando la práctica de la resolución pacífica de los conflictos o controversias, la autogestión de oportunidades familiares para la generación del más sano crecimiento y desarrollo personal de cada uno de sus integrantes de acuerdo a las etapas del ciclo vital por el que les corresponda atravesar.
Y así también este Modelo de Intervención se propone, con características de Circularidad, Sinergia, Recursividad, Autopoiesis, y Empoderamiento, entre otras, resolver cuestiones en el Espacio Relacional Comunitario, relativas a los Estilos de Relación y Comunicación entre la familia, la empresa y la escuela, y entre cada uno de ellos con lo comunitario y lo individual, abordando cuestiones como el Desarrollo y Salud Comunitaria, La Inclusión, Integración y Participación Social, La Responsabilidad Social Corporativa y La Responsabilidad Social Empresarial.
Y el Modelo de Intervención finalmente asume en el Espacio Relacional Personal, punto de partida y de llegada, cuestiones relativas al Sentido y Desarrollo Personal, centrado en los diálogos internos, la intencionalidad de la fantasía, la capacidad de soñar, la ampliación de la conciencia, la capacidad de satisfacción y plenitud, los sentimientos de pertenencia y fortaleza de la identidad, la aceptación y capacidad de escuchar, la disposición lúdica y recreacional, el desarrollo de la espiritualidad y de la necesidad de trascender.
Convivir con uno mismo es lo trascendente, puesto que se trata de la única relación ineludible que cursa de principio a fin. Es el devenir siempre mutable que va elaborando los aciertos y los fracasos, y que una vez que cesa el desenfreno de la lucha, la batalla, el caos o la lujuria, deja el verdadero sabor o reconciliación para ese lugar lleno de espejos y de sombras donde nos encontramos frente a frente sin poder ocultar ninguna verdad, salvo cuando nos vemos forzados a autoengañarnos un poco, o resulta forzoso olvidar, como último recurso, para autopreservarnos. Del mismo modo podemos escoger la interpretación que hacemos de nuestra experiencia de realidad, como también escogemos las verdades que nos resultan más útiles, y podemos re-inventarnos, podemos re-programarnos, cuantas veces queramos, y también podemos elegir si deseamos habitar en la oscuridad de nuestros profundos subterráneos, o si queremos abrir nuestras alas y volar.
Calidad de Vida y Convivencia Social
martes, 13 de julio de 2010
lunes, 12 de julio de 2010
Convivencia Social y los Cinco Espacios Relacionales
Una vez seleccionados y delimitados los Cinco Espacios Relacionales al momento de revisar y analizar el concepto de "Calidad de Vida" en la entrada anterior en este Blogg, pasamos a revisar y a analizar el concepto de "Convivencia Social", para situarlo luego en perspectiva y aplicabilidad operacional en los los Cinco Espacios Relacionales conjugando a la vez el concepto de "Calidad de Vida".
La "Convivencia Social", tiene su origen en el hecho inevitable para el ser humano de vivir en agrupamientos determinados inicialmente por los lazos familiares y posteriormente por la necesidad de sobrevivencia, a lo que se añadió el interés común por la autodefensa y las ventajas apreciadas por el trabajo en equipo, por ejemplo en las actividades de caza y en la inicial división de las tareas. Pudo además apreciarse la ventaja de los agrupamientos humanos para enfrentar la competencia y la amenaza de otros grupos humanos que aparecían en conflicto por un mismo territorio dados determinados recursos, o que producto del temor y desconocimiento, o la escacés de herramientas de comunicación efectivas y de interrelación social, descargan la ansiedad provocada por los encuentros imprevistos, canalizándola por medio de la agresión. Así, en la medida que los agrupamientos fueron adquiriendo mayor tamaño y se fueron desarrollando mejores habiliades para aprovechar los recursos en forma suficiente como para abastecer a todos los miembros de comunidades mayores, a la par se fueron desarrollando mejores habilidades sociales de relación y de comunicación, permitiendo mejorar el trabajo en equipo realizando con mayor eficiencia la delegación y alternancia de tareas, la acumulación y redistribución de los recursos, una mejor protección de los miembros más débiles, como los niños, ancianos y enfermos, y mecanismos más eficientes para determinar los liderazgos, y para resolver los conflictos internos de sus integrantes. Así la progresiva y gradual construcción colectiva del "Contrato Social" permitió abandonar la oscuridad pretérita del tiempo llena de incertidumbres, permanente alerta y temor hipervigilante, para adentrarse en la historia, la cultura, el desarrollo de las nociones abstractas en definitiva, con la necesidad de darle uso al tiempo libre, y satisfacer las necesidades neuro-asociativas y ocupacionales de los lóbulos pre-frontales hipertrofiados.
Fue entonces que mediante el desarrollo gradual de agrupamientos humanos cada vez mayores y más complejos y la permanente elaboración y re-elaboración del contrato social, que se fueron asumiendo los estilos de relación y comunicación más eficientes, proveyendo el sustrato de los usos y costumbres que fueron siendo consensuados como un incipiente derecho consuetudinario de normativa no escrita y de transmisión oral, sustentada en el ritual simbólico articulado a través de la magia o de la religión en un principio, antes del arrivo de la norma jurídica consuetudinaria o escrita. Es probable entonces que sólo luego de alcanzar cierto nivel de complejidad y de uniformidad, los estilos de relación y de comunicación sociales más ampliamente consensuados y asentados en la tradición, volvieran al seno de la vida familiar y de la pareja y de las relaciones transaccionales entre los integrantes de las primeras agrupaciones humanas arrivadas al estatus de sociedades, volviéndose normativas morales o culturales con cierta fuerza imperativa en el inconciente colectivo primero, para posteriormente adquirir un cierto grado de cohersión social que pudiera alcanzar a la vida privada. Claro que este último giro tomaría todavía mucho más tiempo en la evolución de nuestra especie para que en grados variables, la moral y ética predominante, asumida formalmente por una sociedad mediante declaraciones o enunciados con respaldo político o religioso, alcanzara la relación privada inter-género de la pareja, la relación privada con los adultos mayores, con los enfermos, o con los niños.
La "Convivencia Social" entonces, ya sea desde el Contrato Social de Rosseau, o desde la necesidad de controlar al Leviatán de Hobbes, se encuentra mediatizada en el tejido social por una normativa que se impone en cada sociedad en diversas formas jerárquicas, con diversos grados de formalización, exigibilidad, cohersitividad, racionalidad, justicia, jurisdicción o competencia. Estas Normas de Convivencia Social podrán distinguirse entre aquellas explícitas formales o aquellas implícitas e informales. Para nuestro propósito e interés tienen relevancia estas últimas, las Normas de Convivencia Social implícitas e informales, puesto que es en dicho ámbito donde radican las Prácticas y los Estilos de Relación y Comunicación, que adscritos a un mismo sistema social y jurídico formal, cursan con independencia y amplia plasticidad dependiendo de la cultura o sub cultura que las practica, el aprendizaje familiar o individual, y los referentes simbólicos disponibles. Claro que para que estos Estilos de Relación y Comunicación informales mantengan un estatus de "norma", habrá que precisar que en cuanto tales, deben articularse poseyéndo las cualidades de mandar, ordenar, prohibir, o permitir, por cuanto el lenguaje articula y coordina la acción (Flores). Declara, pide, acepta o deniega la acción. Al mismo tiempo que la comunicación no verbal o para-verbal modula el vínculo de relación en cuanto reconoce al otro como un igual dándole ese lugar determinado en la existencia, o bien lo niega en cuanto igual, atribuyéndole un estatus de inferioridad o superioridad, de valor subjetivo que lo distorciona en su esencia, disociándolo, fragmentándolo o alienándolo.
La "norma" informal e implícita de relación y de comunicación constituye por tanto un estílo determinado por cuanto se encuentra modulada dentro de un cierto rango con características descriptibles y diferenciables. Y será posible precisar con relativa exactitud tal "norma" o estilo de relación y de comunicación en cada uno de los cinco espacios de interrelación que hemos seleccionado y delimitado. Por lo demás, podemos entender y comprender aquí como: "norma", el sentido estadístico del concepto, como "moda" o mayor frecuencia relativa de ocurrencia, por cuanto refleja un estilo comunicacional y de relación caracterizado por el empleo mayoritario o no de determinados categoriales universales, tales como; siempre, nunca, todos, o ninguno, o por la mayor frecuencia en el empleo de determinados adjetivos, sustantivos, adverbios, o imperativos, así como también, por el empleo o no de reformulaciones, parafraseos, indagaciones, o aclaraciones, entre otros. Y a nivel de la meta comunicación o lenguaje para verbal, por la mayor frecuencia relativa de apertura o cierre, disposición, reconocimiento, evitación, negación, anulación, agresión, sometimiento, o subordinación, entre otros. Y a la vez podemos entender "norma" en el sentido de los estilos de comunicación y relación, en el sentido de aquel estilo que cursa dentro de lo aceptado o no aceptado socialmente, dentro de un determinado contexto y en un determinado momento, lo validante o lo invalidante, lo permitido o lo no permitido, lo que alcanza verdadera y eficientemente los objetivos de ordenar o coordinar acciones, mandar en definitiva, pedir, permitir o prohibir. Así es como con este insumo linguístico será posible describir y catalogar estilos de relación y comunicación, verticales, horizontales, acogedores, hostiles, agresivos, pacíficos, autoritarios, democráticos, excluyentes, inclusivos, castradores, motivantes, desalentadores, o reforzantes, entre otros.
Por qué enunciar todo lo anterior que resulta tal vez una invitación para incluir desde Heráclito hasta Echeverría, en cuanto "logos" y "Ontología del Lenguaje". La respuesta es directa y simple. Mucho más con lo descrito y examinado hasta aquí. Porque la "Calidad de Vida" depende de la "Calidad de la Convivencia Social", y la "Calidad de la Convivencia Social" está dada por los "Estilos de Relación y de Comunicación". Y las pautas que en ellos podremos advertir variarán en calidad en cuanto a su efectividad y utilidad, para proveer a los actores involucrados, de alternativas de desarrollo individual y colectivo más amplias o limitadas. Por otra parte la "Calidad de los Estilos de Relación y Comunicación" para la "Convivencia Social" dependerán de las "Habilidades Sociales" y "Desarrollo Personal" alcanzado por los miembros de una determinada Comunidad. Y aquí puede resultar oportuno reiterar que la "Dimensión Territorial de tipo Comunitaria" puede ofrecer el espacio óptimo de resonancia interno para que sus integrantes se acompañen en un desarrollo colectivo de crecimiento, hacia los niveles de "Calidad de Vida" que puedan aspirar, en la medida que se los permita, la amplitud de conciencia que una determinada masa crítica en su seno haya podido alcanzar.
La "Calidad de Vida Comunitaria" y la "Calidad de Vida Personal" como Espacios Relacionales pueden cursar influyéndose mutuamente pero no necesariamente deben permanecer atadas e interdeterminadas siempre, ya que los Estilos de Relación y de Comunicación predominantes en la Convivencia Social Comunitaria pueden diferir de los Estilos de Relación y Comunicación Familiar, Laboral y Educacional, donde la Convivencia Social Familiar, la Convivencia Social Laboral, y la Convivencia Social Escolar, pueden adquirir además un sello y matíz particular, proveniente del Estilo de Relación y Comunicación Personal, en la Convivencia Social consigo mismo o con el Self. Mediatizada por la autopercepción o auto-imágen, la auto-estima, los ideales del yo, la calidad y contenido del diálogo interno, la canalización de la fantasía, la fortaleza del yo, la amplitud de conciencia, y las aspiraciones por trascender.
La "Convivencia Social", tiene su origen en el hecho inevitable para el ser humano de vivir en agrupamientos determinados inicialmente por los lazos familiares y posteriormente por la necesidad de sobrevivencia, a lo que se añadió el interés común por la autodefensa y las ventajas apreciadas por el trabajo en equipo, por ejemplo en las actividades de caza y en la inicial división de las tareas. Pudo además apreciarse la ventaja de los agrupamientos humanos para enfrentar la competencia y la amenaza de otros grupos humanos que aparecían en conflicto por un mismo territorio dados determinados recursos, o que producto del temor y desconocimiento, o la escacés de herramientas de comunicación efectivas y de interrelación social, descargan la ansiedad provocada por los encuentros imprevistos, canalizándola por medio de la agresión. Así, en la medida que los agrupamientos fueron adquiriendo mayor tamaño y se fueron desarrollando mejores habiliades para aprovechar los recursos en forma suficiente como para abastecer a todos los miembros de comunidades mayores, a la par se fueron desarrollando mejores habilidades sociales de relación y de comunicación, permitiendo mejorar el trabajo en equipo realizando con mayor eficiencia la delegación y alternancia de tareas, la acumulación y redistribución de los recursos, una mejor protección de los miembros más débiles, como los niños, ancianos y enfermos, y mecanismos más eficientes para determinar los liderazgos, y para resolver los conflictos internos de sus integrantes. Así la progresiva y gradual construcción colectiva del "Contrato Social" permitió abandonar la oscuridad pretérita del tiempo llena de incertidumbres, permanente alerta y temor hipervigilante, para adentrarse en la historia, la cultura, el desarrollo de las nociones abstractas en definitiva, con la necesidad de darle uso al tiempo libre, y satisfacer las necesidades neuro-asociativas y ocupacionales de los lóbulos pre-frontales hipertrofiados.
Fue entonces que mediante el desarrollo gradual de agrupamientos humanos cada vez mayores y más complejos y la permanente elaboración y re-elaboración del contrato social, que se fueron asumiendo los estilos de relación y comunicación más eficientes, proveyendo el sustrato de los usos y costumbres que fueron siendo consensuados como un incipiente derecho consuetudinario de normativa no escrita y de transmisión oral, sustentada en el ritual simbólico articulado a través de la magia o de la religión en un principio, antes del arrivo de la norma jurídica consuetudinaria o escrita. Es probable entonces que sólo luego de alcanzar cierto nivel de complejidad y de uniformidad, los estilos de relación y de comunicación sociales más ampliamente consensuados y asentados en la tradición, volvieran al seno de la vida familiar y de la pareja y de las relaciones transaccionales entre los integrantes de las primeras agrupaciones humanas arrivadas al estatus de sociedades, volviéndose normativas morales o culturales con cierta fuerza imperativa en el inconciente colectivo primero, para posteriormente adquirir un cierto grado de cohersión social que pudiera alcanzar a la vida privada. Claro que este último giro tomaría todavía mucho más tiempo en la evolución de nuestra especie para que en grados variables, la moral y ética predominante, asumida formalmente por una sociedad mediante declaraciones o enunciados con respaldo político o religioso, alcanzara la relación privada inter-género de la pareja, la relación privada con los adultos mayores, con los enfermos, o con los niños.
La "Convivencia Social" entonces, ya sea desde el Contrato Social de Rosseau, o desde la necesidad de controlar al Leviatán de Hobbes, se encuentra mediatizada en el tejido social por una normativa que se impone en cada sociedad en diversas formas jerárquicas, con diversos grados de formalización, exigibilidad, cohersitividad, racionalidad, justicia, jurisdicción o competencia. Estas Normas de Convivencia Social podrán distinguirse entre aquellas explícitas formales o aquellas implícitas e informales. Para nuestro propósito e interés tienen relevancia estas últimas, las Normas de Convivencia Social implícitas e informales, puesto que es en dicho ámbito donde radican las Prácticas y los Estilos de Relación y Comunicación, que adscritos a un mismo sistema social y jurídico formal, cursan con independencia y amplia plasticidad dependiendo de la cultura o sub cultura que las practica, el aprendizaje familiar o individual, y los referentes simbólicos disponibles. Claro que para que estos Estilos de Relación y Comunicación informales mantengan un estatus de "norma", habrá que precisar que en cuanto tales, deben articularse poseyéndo las cualidades de mandar, ordenar, prohibir, o permitir, por cuanto el lenguaje articula y coordina la acción (Flores). Declara, pide, acepta o deniega la acción. Al mismo tiempo que la comunicación no verbal o para-verbal modula el vínculo de relación en cuanto reconoce al otro como un igual dándole ese lugar determinado en la existencia, o bien lo niega en cuanto igual, atribuyéndole un estatus de inferioridad o superioridad, de valor subjetivo que lo distorciona en su esencia, disociándolo, fragmentándolo o alienándolo.
La "norma" informal e implícita de relación y de comunicación constituye por tanto un estílo determinado por cuanto se encuentra modulada dentro de un cierto rango con características descriptibles y diferenciables. Y será posible precisar con relativa exactitud tal "norma" o estilo de relación y de comunicación en cada uno de los cinco espacios de interrelación que hemos seleccionado y delimitado. Por lo demás, podemos entender y comprender aquí como: "norma", el sentido estadístico del concepto, como "moda" o mayor frecuencia relativa de ocurrencia, por cuanto refleja un estilo comunicacional y de relación caracterizado por el empleo mayoritario o no de determinados categoriales universales, tales como; siempre, nunca, todos, o ninguno, o por la mayor frecuencia en el empleo de determinados adjetivos, sustantivos, adverbios, o imperativos, así como también, por el empleo o no de reformulaciones, parafraseos, indagaciones, o aclaraciones, entre otros. Y a nivel de la meta comunicación o lenguaje para verbal, por la mayor frecuencia relativa de apertura o cierre, disposición, reconocimiento, evitación, negación, anulación, agresión, sometimiento, o subordinación, entre otros. Y a la vez podemos entender "norma" en el sentido de los estilos de comunicación y relación, en el sentido de aquel estilo que cursa dentro de lo aceptado o no aceptado socialmente, dentro de un determinado contexto y en un determinado momento, lo validante o lo invalidante, lo permitido o lo no permitido, lo que alcanza verdadera y eficientemente los objetivos de ordenar o coordinar acciones, mandar en definitiva, pedir, permitir o prohibir. Así es como con este insumo linguístico será posible describir y catalogar estilos de relación y comunicación, verticales, horizontales, acogedores, hostiles, agresivos, pacíficos, autoritarios, democráticos, excluyentes, inclusivos, castradores, motivantes, desalentadores, o reforzantes, entre otros.
Por qué enunciar todo lo anterior que resulta tal vez una invitación para incluir desde Heráclito hasta Echeverría, en cuanto "logos" y "Ontología del Lenguaje". La respuesta es directa y simple. Mucho más con lo descrito y examinado hasta aquí. Porque la "Calidad de Vida" depende de la "Calidad de la Convivencia Social", y la "Calidad de la Convivencia Social" está dada por los "Estilos de Relación y de Comunicación". Y las pautas que en ellos podremos advertir variarán en calidad en cuanto a su efectividad y utilidad, para proveer a los actores involucrados, de alternativas de desarrollo individual y colectivo más amplias o limitadas. Por otra parte la "Calidad de los Estilos de Relación y Comunicación" para la "Convivencia Social" dependerán de las "Habilidades Sociales" y "Desarrollo Personal" alcanzado por los miembros de una determinada Comunidad. Y aquí puede resultar oportuno reiterar que la "Dimensión Territorial de tipo Comunitaria" puede ofrecer el espacio óptimo de resonancia interno para que sus integrantes se acompañen en un desarrollo colectivo de crecimiento, hacia los niveles de "Calidad de Vida" que puedan aspirar, en la medida que se los permita, la amplitud de conciencia que una determinada masa crítica en su seno haya podido alcanzar.
La "Calidad de Vida Comunitaria" y la "Calidad de Vida Personal" como Espacios Relacionales pueden cursar influyéndose mutuamente pero no necesariamente deben permanecer atadas e interdeterminadas siempre, ya que los Estilos de Relación y de Comunicación predominantes en la Convivencia Social Comunitaria pueden diferir de los Estilos de Relación y Comunicación Familiar, Laboral y Educacional, donde la Convivencia Social Familiar, la Convivencia Social Laboral, y la Convivencia Social Escolar, pueden adquirir además un sello y matíz particular, proveniente del Estilo de Relación y Comunicación Personal, en la Convivencia Social consigo mismo o con el Self. Mediatizada por la autopercepción o auto-imágen, la auto-estima, los ideales del yo, la calidad y contenido del diálogo interno, la canalización de la fantasía, la fortaleza del yo, la amplitud de conciencia, y las aspiraciones por trascender.
domingo, 11 de julio de 2010
Conjugación de los conceptos
Asumiendo como punto de partida teórico la conjugación de dos conceptos primero; "Calidad de Vida" y "Convivencia Social", para abordar finalmente otros, tales como, el de Responsabilidad Social Corporativa o Responsabilidad Social Empresarial, Clima Laboral, Salud Comunitaria, y Convivencia Escolar, considerando además otros, tales como el de la Resolución Pacífica de los Conflictos o Controversias, Estilos de Relación y Estilos de Comunicación, Desarrollo Personal, y Ampliación de la Conciencia, puede resultar útil comenzar por referirse en primer lugar a lo que básicamente podemos entender como "Calidad de Vida".
Así, "Calidad de Vida" entendido como el Bienestar Social general de individuos o sociedades se extiende como concepto más allá del nivel de ingresos, nivel educacional, y nivel de expectativas de vida, como establece el Índice de Desarrollo Humano(IDH) propuesto por las Naciones Unidas para medir el grado de desarrollo de los países a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo(PNUPD). Y abarca otra serie de indicadores o dimensiones de la vida de los seres humanos, tales como; salud física, emocional y psicológica, pertenencia, seguridad, realización y satisfacción, reconocimiento y aprobación, y una relación con el medio natural, social y político; participativa, inclusiva, pacífica, armónica, justa y equilibrada.
Es posible entonces que no se pueda hablar significativamente de "Calidad de Vida" en general y haya que referirse a dominios específicos y a poblaciones específicas de personas dado lo extenso y abarcador del concepto. Una definición del concepto podría sugerir un término multidimensional que se refiere a tener buenas condiciones de vida objetivas, un alto grado de bienestar subjetivo, y la satisfacción colectiva de necesidades mediante las Políticas Sociales. (1) Rossella Palomba. Calidad de Vida: Conceptos y Medidas. Institute of Population Research and Social Policies. Roma, ItaliaMiércoles, 24 de Julio 2002, 9:30-13:00 hrs. CELADE / División de Población, CEPAL , Santiago, Chile Sitio de Internet] disponible http://www.eclac.org/celade/agenda/2/10592/envejecimientoRP1_ppt.pdf. buscado 17 de julio del 2009 . Y lo anterior considerando la evolución del concepto desde el énfasis puesto en la mera posesión de los bienes objetivos y subjetivos, hacia un nuevo énfasis puesto en el verdadero disfrute de los mismos. Un término definido así podría sustentarse en al menos tres o cuatro categorías; la primera, en un nivel material objetivo, la segunda en la dimensión ambiental también objetiva, una tercera en la dimensión social y de las políticas públicas, y una cuarta dimensión referida a los factores subjetivos de satisfacción, bienestar, disfrute, plenitud o felicidad.
En el nivel material del concepto, "Calidad de Vida" se refiere a las condiciones de salud física, educación e instrucción, ingresos disponibles, y disponibilidad de bienes materiales de tipo familiar o social.
En la dimensión ambiental podrían incluirse la cantidad y variedad de recursos naturales, sociales, comunitarios, culturales, recreativos, y tecnológicos accesibles y que se encuentran disponibles en el entorno para el desarrollo personal. Cabe además aquí señalar y distiguir el acceso a la participación, a la justicia, la seguridad pública, y la resolución pacífica de las controversias.
En la dimensión social se encuentra el grado de cohesión social, la adecuada integración de las políticas públicas, la presencia de una variada cantidad de organizaciones sociales y comunitarias, y la pertenencia o adecuada participación en ellas, los vínculos y participación en las redes sociales informales, la vida familiar nuclear y social, la actividad recreativa y deportiva, la vinculación social de tipo artística, intelectual o espiritual, entre otras. Si bien podría considerarse que para analizar la calidad de vida social sería necesario establecer un determinado estándar colectivo que sería válido solo para el momento y contexto específico de su establecimiento. (2) Gildenberger, Carlos A. "Desarrollo y Calidad de Vida". Sitio en Internet. Disponible en mundolatino.org/i/politica/descalvi.htm p3 Buscado el 31 de enero de 2008. O que se considere que el concepto es un concepto relativo que depende de cada grupo social y de lo que éste defina como su situación ideal de bienestar. (3) Rueda Salvador Habitabilidad y Calidad de Vida. Sitio en Internet disponible en http://habitat.aq.upm.es/cs/p2/a005.html Buscado el 31 de enero de 2008.
Y en la cuarta dimensión referida a los factores subjetivos de satisfacción, bienestar, disfrute, plenitud, o felicidad. Cabe mencionbar por oposición la ausencia de dolor, angustia, menoscabo, indefensión o soledad, en la medida de lo posible y de lo evitable, de tal forma que su ocurrencia sea lo más breve, lo menos frecuente, lo menos arbitrario, y lo más explicable por razones accidentales o naturales, imposibles de evitar para cualquiera que pertenezca a esa sociedad en un momento determinado. De tal forma que lo habitual y más frecuente sea una adecuada disposición de tiempo libre para el descanso, el ocio, la recreación, el cultivo de los lazos familiares y el desarrollo de una vida social activa.
El concepto de "Calidad de Vida" se encuentra entonces directamente asociado al de bienestar, al desarrollo social, económico y cultural, y al deseable y necesario equilibrio entre la cantidad de personas, los recursos disponibles, y la protección del medio ambiente. Según la OMS, la calidad de vida es "la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, y sus inquietudes. Se trata de un concepto que está influído por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con su entorno. (4) WHO. Constitution of the World Health Organization. En Ten years of The World Health Organization (Annexe I) Genova 1958.
"La Calidad de Vida" por otra parte también puede categorizarse en al menos cinco áreas fundamentales. Una de ellas es la Calidad de Vida Familiar, una segunda categoría tal vez podría ser la Calidad de Vida Comunitaria, una tercera la Calidad de Vida Social, una cuarta la Calidad de Vida Laboral, y/o la Calidad de Vida Escolar. Y la quinta categoría en este enunciado, termina con la que es en realidad la primera y última, la Calidad de Vida Personal. Esto por la relación recursiva existente entre el individuo o persona, desde donde se originan toda suerte de disposiciones o reacciones, actitudes e intenciones, y hacia donde va toda suerte de influencias sociales y ambientales, mediadas por la cultura y los afectos, amorosos u hostiles, que le envuelven. Así podemos ubicar aquí las necesidades de tipo espiritual, emocional, de auto-realización, y de trascendencia.
Esta última categorización permitirá un análisis operacional en la conjugación del concepto hasta aquí revisado de "Calidad de Vida", con el otro concepto que aguarda para su revisión, análisis y operativización. El de "Convivencia Social". A fin de abordar en forma aplicada y finalmente con elementos asimilables a una tecnología social, y mediante herramientas de intervención con las personas en determinados espacios sociales, de preferencia con una dimensión territorial comunitaria. Porque han de ser las personas el principal interés y especialidad, junto con la adecuada delimitación territorial de un espacio con proporciones comunitarias, que es la dimensión donde se puede optimizar con mayor probabilidad toda intervención que aspire a provocar cambios significativos en la calidad de vida y desarrollo empoderado y autosustentable, mediante la generación y mejoramiento continuo de las herramientas de "Convivencia Social".
Es por lo dicho entonces que aquí se detiene el examen del concepto de "Calidad de Vida", dejando consignado que se trata de un concepto multidimensional y amplio, que abarca desde las dimensiones más íntimas y profundas del ser o "logos", y hasta el desarrollo más global del ser humano, donde se involucra la producción de bienes y servicios, el respeto por el medio ambiente, los derechos humanos y sociales, la responsabilidad social, y probablemente los profundos y trascendentales ideales de un nuevo humanismo. Por otra parte es un concepto, el de "Calidad de Vida", que permite para su aplicabilidad en la intervención de tipo psico social y comunitaria, una delimitación y categorización de tipo práctica, a fin de abordar la generación y mejoramiento de las herramientas de "Convivencia Social" que permiten en un espacio territorial de dimensiones comunitarias, provocar cambios significativos y autosustentables en el tiempo.
Constituirán un interés especial los Espacios Laborales y Educativos, siempre vinculados al Espacio Familiar, Comunitario y Personal, y siempre transversalizados por la integración de las Políticas Públicas e inscritos en el Espacio Social, dado que entre aquellos existe tal vez la principal interdependencia y sinergia, de tal modo que al intervenir en alguno de ellos es prácticamente imposible no afectar a los otros, o bien, en realidad, resulta muy dificil obtener cambios significativos a nivel de las personas concretas y que sean autosustentables en el tiempo, si sólo se considera la intervención en uno de estos denominados Espacios Relacionales. Generalmente y el ideal es intervenir en todos, aunque las intensidades se focalicen en una proporción de una quinta parte de cada uno al menos, (Pareto 80-20), ya que el peso específico que logra adquirir esa masa crítica al entrar en sinergia con sus análogos de intervención, puede resultar gravitante y puede influir lo suficiente como para provocar la gradiente esperada sin retorno como es deseable.
Queda entonces para la próxima entrada en este Blogg, la revisión y análisis del concepto "Convivencia Social", y la revisión y análisis de los Cinco Espacios Relacionales que se han escogido y delimitado.
Así, "Calidad de Vida" entendido como el Bienestar Social general de individuos o sociedades se extiende como concepto más allá del nivel de ingresos, nivel educacional, y nivel de expectativas de vida, como establece el Índice de Desarrollo Humano(IDH) propuesto por las Naciones Unidas para medir el grado de desarrollo de los países a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo(PNUPD). Y abarca otra serie de indicadores o dimensiones de la vida de los seres humanos, tales como; salud física, emocional y psicológica, pertenencia, seguridad, realización y satisfacción, reconocimiento y aprobación, y una relación con el medio natural, social y político; participativa, inclusiva, pacífica, armónica, justa y equilibrada.
Es posible entonces que no se pueda hablar significativamente de "Calidad de Vida" en general y haya que referirse a dominios específicos y a poblaciones específicas de personas dado lo extenso y abarcador del concepto. Una definición del concepto podría sugerir un término multidimensional que se refiere a tener buenas condiciones de vida objetivas, un alto grado de bienestar subjetivo, y la satisfacción colectiva de necesidades mediante las Políticas Sociales. (1) Rossella Palomba. Calidad de Vida: Conceptos y Medidas. Institute of Population Research and Social Policies. Roma, ItaliaMiércoles, 24 de Julio 2002, 9:30-13:00 hrs. CELADE / División de Población, CEPAL , Santiago, Chile Sitio de Internet] disponible http://www.eclac.org/celade/agenda/2/10592/envejecimientoRP1_ppt.pdf. buscado 17 de julio del 2009
En el nivel material del concepto, "Calidad de Vida" se refiere a las condiciones de salud física, educación e instrucción, ingresos disponibles, y disponibilidad de bienes materiales de tipo familiar o social.
En la dimensión ambiental podrían incluirse la cantidad y variedad de recursos naturales, sociales, comunitarios, culturales, recreativos, y tecnológicos accesibles y que se encuentran disponibles en el entorno para el desarrollo personal. Cabe además aquí señalar y distiguir el acceso a la participación, a la justicia, la seguridad pública, y la resolución pacífica de las controversias.
En la dimensión social se encuentra el grado de cohesión social, la adecuada integración de las políticas públicas, la presencia de una variada cantidad de organizaciones sociales y comunitarias, y la pertenencia o adecuada participación en ellas, los vínculos y participación en las redes sociales informales, la vida familiar nuclear y social, la actividad recreativa y deportiva, la vinculación social de tipo artística, intelectual o espiritual, entre otras. Si bien podría considerarse que para analizar la calidad de vida social sería necesario establecer un determinado estándar colectivo que sería válido solo para el momento y contexto específico de su establecimiento. (2) Gildenberger, Carlos A. "Desarrollo y Calidad de Vida". Sitio en Internet. Disponible en mundolatino.org/i/politica/descalvi.htm p3 Buscado el 31 de enero de 2008. O que se considere que el concepto es un concepto relativo que depende de cada grupo social y de lo que éste defina como su situación ideal de bienestar. (3) Rueda Salvador Habitabilidad y Calidad de Vida. Sitio en Internet disponible en http://habitat.aq.upm.es/cs/p2/a005.html Buscado el 31 de enero de 2008.
Y en la cuarta dimensión referida a los factores subjetivos de satisfacción, bienestar, disfrute, plenitud, o felicidad. Cabe mencionbar por oposición la ausencia de dolor, angustia, menoscabo, indefensión o soledad, en la medida de lo posible y de lo evitable, de tal forma que su ocurrencia sea lo más breve, lo menos frecuente, lo menos arbitrario, y lo más explicable por razones accidentales o naturales, imposibles de evitar para cualquiera que pertenezca a esa sociedad en un momento determinado. De tal forma que lo habitual y más frecuente sea una adecuada disposición de tiempo libre para el descanso, el ocio, la recreación, el cultivo de los lazos familiares y el desarrollo de una vida social activa.
El concepto de "Calidad de Vida" se encuentra entonces directamente asociado al de bienestar, al desarrollo social, económico y cultural, y al deseable y necesario equilibrio entre la cantidad de personas, los recursos disponibles, y la protección del medio ambiente. Según la OMS, la calidad de vida es "la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, y sus inquietudes. Se trata de un concepto que está influído por la salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su relación con su entorno. (4) WHO. Constitution of the World Health Organization. En Ten years of The World Health Organization (Annexe I) Genova 1958.
"La Calidad de Vida" por otra parte también puede categorizarse en al menos cinco áreas fundamentales. Una de ellas es la Calidad de Vida Familiar, una segunda categoría tal vez podría ser la Calidad de Vida Comunitaria, una tercera la Calidad de Vida Social, una cuarta la Calidad de Vida Laboral, y/o la Calidad de Vida Escolar. Y la quinta categoría en este enunciado, termina con la que es en realidad la primera y última, la Calidad de Vida Personal. Esto por la relación recursiva existente entre el individuo o persona, desde donde se originan toda suerte de disposiciones o reacciones, actitudes e intenciones, y hacia donde va toda suerte de influencias sociales y ambientales, mediadas por la cultura y los afectos, amorosos u hostiles, que le envuelven. Así podemos ubicar aquí las necesidades de tipo espiritual, emocional, de auto-realización, y de trascendencia.
Esta última categorización permitirá un análisis operacional en la conjugación del concepto hasta aquí revisado de "Calidad de Vida", con el otro concepto que aguarda para su revisión, análisis y operativización. El de "Convivencia Social". A fin de abordar en forma aplicada y finalmente con elementos asimilables a una tecnología social, y mediante herramientas de intervención con las personas en determinados espacios sociales, de preferencia con una dimensión territorial comunitaria. Porque han de ser las personas el principal interés y especialidad, junto con la adecuada delimitación territorial de un espacio con proporciones comunitarias, que es la dimensión donde se puede optimizar con mayor probabilidad toda intervención que aspire a provocar cambios significativos en la calidad de vida y desarrollo empoderado y autosustentable, mediante la generación y mejoramiento continuo de las herramientas de "Convivencia Social".
Es por lo dicho entonces que aquí se detiene el examen del concepto de "Calidad de Vida", dejando consignado que se trata de un concepto multidimensional y amplio, que abarca desde las dimensiones más íntimas y profundas del ser o "logos", y hasta el desarrollo más global del ser humano, donde se involucra la producción de bienes y servicios, el respeto por el medio ambiente, los derechos humanos y sociales, la responsabilidad social, y probablemente los profundos y trascendentales ideales de un nuevo humanismo. Por otra parte es un concepto, el de "Calidad de Vida", que permite para su aplicabilidad en la intervención de tipo psico social y comunitaria, una delimitación y categorización de tipo práctica, a fin de abordar la generación y mejoramiento de las herramientas de "Convivencia Social" que permiten en un espacio territorial de dimensiones comunitarias, provocar cambios significativos y autosustentables en el tiempo.
Constituirán un interés especial los Espacios Laborales y Educativos, siempre vinculados al Espacio Familiar, Comunitario y Personal, y siempre transversalizados por la integración de las Políticas Públicas e inscritos en el Espacio Social, dado que entre aquellos existe tal vez la principal interdependencia y sinergia, de tal modo que al intervenir en alguno de ellos es prácticamente imposible no afectar a los otros, o bien, en realidad, resulta muy dificil obtener cambios significativos a nivel de las personas concretas y que sean autosustentables en el tiempo, si sólo se considera la intervención en uno de estos denominados Espacios Relacionales. Generalmente y el ideal es intervenir en todos, aunque las intensidades se focalicen en una proporción de una quinta parte de cada uno al menos, (Pareto 80-20), ya que el peso específico que logra adquirir esa masa crítica al entrar en sinergia con sus análogos de intervención, puede resultar gravitante y puede influir lo suficiente como para provocar la gradiente esperada sin retorno como es deseable.
Queda entonces para la próxima entrada en este Blogg, la revisión y análisis del concepto "Convivencia Social", y la revisión y análisis de los Cinco Espacios Relacionales que se han escogido y delimitado.
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